Desordenes Mandibulares


La Maloclusión Dental

Por oclusión se entiende la relación funcional que se establece entre los diferentes componentes del sistema masticatorio: dientes, músculos, sistema nervioso, articulaciones mandibulares y esqueleto craneofacial.

La maloclusión hace referencia al mal alineamiento de los dientes o a la forma en que los dientes superiores e inferiores encajan entre sí. Además de que pueda existir alguna alteración en los diferentes componentes del sistema masticatorio mencionados anteriormente

Consecuencias:

    • Mayor susceptibilidad a traumatismos
    • Enfermedad periodontal
    • Hipersensibilidad dental
    • Caries dental
    • Problemas en la articulación temporo-mandibular (ATM)

El Bruxismo

Es una de las disfunciones más comunes en lo que a la maloclusión dental se refiere. Consiste en una anomalía de los hábitos masticatorios y se caracteriza por apretar y/o rechinar los dientes de forma excesiva.

Sus efectos causan importantes destrozos como el desgaste de las piezas dentales o dolor orofacial.

Causas/Etiología
  • Factores psíquicos: la ansiedad, el stress y el nerviosismo son factores que aumentan la tensión en la musculatura masticatoria de forma considerable.
  • Factores externos/desórdenes oclusales: una malposición de las piezas dentales, pueden generar cambios en la actividad muscular ya que no permiten que estos se relajen correctamente.
  • Factores asociados al sueño: la alteración del sueño es una de las principales causas del bruxismo nocturno.

Consecuencias

    • Dolor de cabeza
    • Dientes desgastados
    • Elevada sensibilidad: al apretar y rechinar los dientes el esmalte dentario erosiona por lo que cualquier estímulo sobre la pieza dental puede genera dolor (frío, calor, ácido)
    • Rigidez muscular, especialmente por la mañana y por la noche.
    • Dolor e inflamación mandibular a consecuencia de la gran tensión que realizan los músculos.
    • Ruidos o chasquidos articulares.
    • Disfunción temporo-mandibular

ATM (Articulación Temporo-Mandibular)

Estas alteraciones funcionales del sistema masticatorio desembocan en un desorden temporo-mandibular.
La articulación temporo-mandibular, que une la mandíbula al cráneo, puede sufrir lesiones como consecuencia de las alteraciones derivadas de las disfunciones mencionadas anteriormente, pero también puede ser consecuencia de un golpe, una enfermedad o una anomalía en el desarrollo.

Tratamiento

La base del tratamiento radica en restablecer el equilibrio entre los músculos, los dientes y la articulación temporo-mandibular a través de diferentes técnicas entre las que destaca el uso de la férula.

Las Férulas

Son aparatos que se interponen entre los dientes y son capaces de redirigir, disminuir y redistribuir las fuerzas de la oclusión.

En la Clínica Médico Dental Tábara buscamos el mejor tratamiento para nuestros pacientes. Por ello, al uso de las férulas unimos tratamientos fundamentados en terapias manuales. Abogamos por un tratamiento basado en la manipulación, por parte de una especialista, de la articulación temporo-mandibular para favorecer su recuperación, reduciendo así el uso de los medicamentos.

En nuestra Clínica, al trabajo de la Doctora María Tábara, especialista en oclusión y rehabilitación oral y oclusal, se une el apoyo de la diplomada en Fisiotarapia y con Máster Universitario en Terapias Manuales con especialidad en ATM, Beatriz Santos Jorge.

Cerca de la mitad de la población sufre este tipo de disfunción sin que en muchos casos sea consciente de ello. La razón está en la gran diversidad de factores que la originan, y en que sus síntomas muchas veces se atribuyen a otras causas.

Por favor, conteste a las siguientes preguntas:

  1. ¿Aprieta o rechina los dientes?
  2. ¿Cuando se despierta por la mañana nota los músculos de la mandíbula doloridos?
  3. ¿Siente dolor al abrir la boca, hablar, comer o bostezar?
  4. ¿Le duele la mandíbula o por delante, alrededor o en el propio oído?
  5. ¿Nota que no puede abrir o cerrar la boca por completo?
  6. ¿Cuando abre la boca su mandíbula chasquea?
  7. ¿Sus dientes ya no contactan al morder o están muy desgastados?
  8. ¿Padece frecuentemente dolores de cabeza o en el cuello?
  9. ¿Nota que su cara se ha ensanchado por haber crecido los músculos de la mandíbula?
  10. ¿Ha sufrido lesiones cervicales o en la mandíbula, o padece artritis?

Cuantas más veces haya contestado afirmativamente, más probable es que padezca una disfunción temporo-mandibular.