Endodoncias

La endodoncia es una intervención que nos ayuda a recuperar nuestro propio diente después de que la pulpa interna de este se vea infectada. Gracias a esto podemos conservar nuestro propio diente en vez de verse obligado a una extracción.

El diente consta de dos partes, la corona, parte visible, y la raíz, parte anclada al diente. La corona está recubierta por el duro esmalte, y por dentro se encuentra la dentina. En el centro encontramos la camara pulpar. Esta parte es hueca y contiene el tejido vivo llamado pulpa. Esta pulpa es una red de fibras delicadas, constituidas por pequeñas arterias, venas y nervios, que entran en el diente por unos pequeños orificios al final de la raíz.

Esta intervención está indicada para:

  • Caries profundas con o sin sintomatología dolorosa
  • Raíces expuestas que vuelven los dientes sensibles a las variaciones térmicas
  • Cuando existen infecciones como abcesos, granulomas o quistes
  • En tratamientos periodontales y/o oclusales
El tratamiento se realiza en 3 partes:
  1. Preparación del conducto reticular: Para esto se abre la camara pulpar y se elimina cualquier resto de caries. Con una lima se comienza a limpiar y modelar los conductos.
  2. Obturación de los conductos: Se rellena con una sustancia elástica derivada del caucho llamada gutapercha térmica. Esta se introduce caliente para conseguir un sellado más preciso. Para terminar, se rellena el diente con un cemento provisional protector.
  3. Restauración del diente: Finalizada la endodoncia, se repara la corona del diente que fue destruida por la caries.

 

Este tratamiento se realiza con anestesia local, por lo que no es doloroso, pero puede existir una sensación dolorosa en los algunos días después de la intervención. El porcentaje de éxito en casos no complicados está por encima del 90%, y la razón por la que puede fallar es por la raíz del propio diente, que puede estar demasiado curva, inaccesible, sobrecalcificada o fracturada, o incluso la infección ser crónica.

Un diente tratado de esta manera consigue salvar y reconstruir el diente, evitando que tenga que ser extraído. Este seguirá funcionando como desde el principio, por eso, tras la reconstrucción definitiva, durará para siempre. Cuando la pulpa de su diente se ve afectada SOLO puede ser salvada mediante una endodoncia.
Los consejos que le damos para que siga tras una endodoncia son:
  • Durante los días siguientes a la endodoncia no mastique ni haga presión con la pieza tratada. Trate de masticar con el otro lado de la boca.
  • Evite especialmente los alimentos más duros, como maíces, turrones, aceitunas con hueso…
  • Es normal que sufra alguna molestia al principio. Esta sensación dolorosa puede disminuirse con la medicación indicada.
  • Es imprescindible que acuda a las revisiones para comprobar la correcta evolución del tratamiento.
  • Ante cualquier duda después del tratamiento o ante cualquier efecto secundario, no dude en ponerse en contacto con nosotros.