(español) Ortodoncia

El objetivo de una Ortodoncia es el de la alineación de los dientes, ajustándolos a nuestra mandíbula mediante los brackets, que van fijos en los dientes, y los arcos, encargado de mantenerlos unidos. Reajustando los brackets mensualmente, gracias al cambio de los arcos, conseguiremos ir situando los dientes en la posición adecuada. Una vez conseguida, se implanta un fino alambre, llamado retenedor, que mantendrá la dentadura en su sitio durante el resto de nuestra vida.

Existen dos tipos de brackets:

  • Metálicos: Con ellos se corrige el apiñamiento dental y las diastemas (dientes separados). Es menos estético, pero muchas veces el más adecuado.
  • Cerámicos: Al ser pequeñas piezas de cerámica mucho más estéticas y con mejores resultados, suelen ser los recomendados por los dentistas.

1º. Interdentales e Hilo
El cepillo Interproximal o Interdental es muy importante para mantener tus frenillos limpios y sin comida. Se recomienda usarlos sin pasta y antes de cepillar los dientes. Existen dos tipos, los convencionales y los de silicona, ambos con excelentes resultados. Sea cual sea tu elección, la forma de uso será la misma:

Frente a un espejo con buena luz, introduce el cepillo interdental por debajo del arco y limpia el costado de los brackets. Después introdúcelo entre los dientes para limpiar posibles restos de alimentos. Posteriormente limpia con agua el cepillo y repite el proceso en los sucesivos dientes.

El uso del Hilo Dental es fundamental para mantener los dientes sin caries y prevenir la aparición de enfermedades de las encías. Se debe utilizar cada vez que comamos y antes del cepillado, para así arrastrar el mayor número de residuos. Cualquier hilo dental vale, siempre y cuando puedas “enhebrarlo” bajo el arco dentario, pero existen tipos específicos para ortodoncias. Estes tienen tres partes. Una inicial más rígida para poder introducirla fácilmente en el arco, una esponja para retirar los restos alimenticios del costado de cada bracket, y finalmente un trozo de hilo convencional, el cual debemos pasar entre los dientes, intentando “abrazar” el dientes y después su vecino. Recuerda que el hilo dental debe llegar hasta el borde de la encía, incluso metiendose un par de milímetros en ella, pero sin llegar a causar dolor. Con cuidado, lo retiramos y repetimos el proceso en todos los dientes. Una vez realizado esto, se enjuaga la boca con agua.

2º. Irrigador o Enjuague
Para conseguir eliminar por completo los residuos alimenticios, y justo antes de comenzar con el cepillado, debemos enjuagarnos energicamente la boca. Para ello utilizamos agua templada, y repetimos el proceso unas tres veces. Este proceso puede ser sustituido por el uso de un irrigador de agua, dispositivo que aplica un chorro de agua o colutorio bucal directamente sobre el diente, y que en combinación con el cepillado, consigue una mejora en la salud bucal. Aunque es especialmente útil en aquellas personas con ortodoncia, es también recomendada para cualquier persona, especialmente con implantes, coronas o diabetes.

3º. El cepillado
Esta es la parte más importante, ya que puede evitar caries, mantener las encías sanas e incluso acortar un poco el tiempo del tratamiento. Se puede realizar con un cepillado convencional o con un cepillado eléctrico, con una duración de unos 4 o 5 minutos después de cada comida.

Cepilla la parte exterior de tus dientes, tanto superiores como inferiores, con pasta de dientes y de manera circular durante 10 segundos por diente. Después limpiaremos la parte interna,  moviendo el cepillo desde la encía hacia el borde del diente y repitiendo varias veces para cada diente. Una vez finalizada la limpieza, recuerda limpiar la lengua y el paladar.

Una vez que has terminado la limpieza buco-dental, podrás colocar la cera protectora sobre los brackets que más te incomoden, evitando así rozaduras y heridas en la boca.

Una parte muy importante de este tratamiento es la limpieza buco-dental, que se divide en tres pasos:

En cuanto a la alimentación te damos los siguientes consejos:

  • Es mejor no picar entre comidas, ya que la limpieza es uno de los pilares básicos de este tratamiento. Si lo haces, corres el riesgo de pasarte el día en el baño, o con problemas serios por no hacerlo.
  • Evita ciertos alimentos que puedan dañar seriamente tu ortodoncia, como:
    • Alimentos Duros: Hielo, nueces, maíz, cacahuetes, pipas…
    • Alimentos Pegajosos: Chicles, gominolas, caramelos…
    • Alimentos Muy Dulces: Chocolate, caramelo líquido, leche condensada, bizcochos, bollería…
    • Alimentos muy fríos o calientes: Helados, chocolate caliente…
    • Otros alimentos como refrescos, zumos, limón puro, pomelos, mangos, melón…
  • Comer fruta es de vital importancia y la mejor forma de comerla es cortandola previamente. Además, la fruta recién cortada es un aporte extraordinario de vitaminas, lo que será muy beneficioso para tu organismo
  • La mejor forma de comer bocadillos, sandwiches, hamburguesas o similares es cortandolos previamente, y comerlos trozo a trozo. Si los muerdes directamente puede que te lastimes la boca o dañes la ortodoncia.

Como siempre, nuestra mayor preocupación es que estés y te sientas bien, por lo que no dudes trasladarnos cualquier duda con relación al tratamiento.